
Por primera vez desde que llevo aquí he sentido la vulnerabilidad de un país que es como una caja de cerillas. Un paso en falso y en cualquier momento y en el menos esperado se puede prender tan rápido como la pólvora y explotar. Me he sentido insegura viendo desde la ventana de mi oficina como la gente corría con piedras por la calle y quemaban basura o lo que encontraba en el medio de la calzada.Todo esto viene por la inflación de precios que está viviendo el país. Hoy entró en vigor el aumento del precio de los transportes colectivos, conocidos como chapas. Hasta ayer viajar en chapa por la ciudad costaba cinco meticais y siete e meio si ibas a las afueras. Esta mañana la gente tenía que pagar siete y medio por viajar por la ciudad y diez para las distancias más largas. Para una persona normal que debe viajar en chapa esto es Es decir que sube la gasolina y tienen que subir los precios.
Mis compañeros de trabajo moçambicanos se quejaban: “Están subiendo los precios, suben la comida, los chapas y no suben los sueldos. Esto es una locura”. Y yo me pregunto, ¿hasta cuando entonces con esta locura?
Yo que pensaba que iba a ser un día tranquilito, estaba dispuesta a terminar de organizar el Centro de Documentación de la oficina, seguir organizando los diseños y contenidos de unas brochuras y mil cosas más pero de repente todo cambió. De un momento a otro tenía a los guardias de seguridad del edificio buscándome para que saliera de la zona donde estoy organizando el Centro de Documentación (que está a pie de calle). De fondo los gritos y silbidos de una muchedumbre que tiene todo el derecho a manifestarse pero que estaba sin control y estaban violentos.
A todo esto le siguieron el ruido de los disparos. La policia arremetió contra la gente. De repente nadie por las calles. Y los manifestantes, algunos niños con piedras en las manos tiraban éstas contra los chapas que todavía quedaban por
Lo primero que me vino a la cabeza fueron las imágenes de lo que está pasando en Kenia. Hasta hace poco Kenia era uno de los países más estables de todo África y de un día para otro todo cambió. Ahora Kenia vive un espiral de violencia que no sé sabe cuando va a acabar.
Lo que ha ocurrido hoy en Maputo es un claro ejemplo de como las cosas pueden mudar por segundos. No sé que va a pasar. En las noticias hablan de un muerto y varios heridos. Quizás todo se quede en algo “anecdótico” y no trascienda más (aunque si hay muertes creo que la cosa cambia). Quizás la gente se queje hoy y mañana todo vuelva a la “normalidad”. O quizás por el contrario la gente (como es natural) empiece a estar cansada de tanta situación injusta y no se quede con los brazos cruzados... eso se verá en estos días.

