"ESCRIBIR SALE DEL ALMA"
Gabriel García Márquez".

"África es uno de los continentes más ricos del mundo en recursos minerales,  pero tiene a la gente más pobre del mundo". Y la más explotada, también. 
Southern Africa Resource Watch (SARW)

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jueves, 29 de mayo de 2008

Merecido reconocimiento






Manhiça, esta localidad moçambicana a 75 kilómetros de Maputo que hace algo más de una semana estaba de celebrando su día hoy vuelve a estar en boca de todos. En esta población se encuentra el CISM (Centro de Investigação em Saúde de Manhiça que ha sido uno de los cuatro centros africanos de investigación en Malaria galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
En 1996 nació el CISM, con el objetivo de crear un centro de investigación de excelencia en una zona rural de Mozambique y para que contribuyera a mejorar la salud de su población y el desarrollo del país. Doce años después, el trabajo que se han realizado los investigadores del CISM, y de los otros tres centros premiados, constituye un esfuerzo internacional para combatir las enfermedades ligadas a la pobreza. Con este galardón, con el que se reconoce su esfuerzo y trabajo en África, se refuerza la idea de que la investigación también es una herramienta de cooperación internacional.
Los otros centros premiados son el Ifakara Health Research and Development Centre (Tanzania), el Malaria Research and Training Center (Mali), y el Kintampo Health Research Centre (Ghana).
La malaria, es una enfermedad debida a un parásito y transmitida por mosquitos, representa una amenaza para casi el 40% de la población mundial. La mayoría de los casos y de los fallecimientos ocurren en el África subsahariana, donde muere un niño de menos de 5 años cada 30 segundos. Con motivo de la primera Jornada Mundial contra la Malaria, celebrada el 25 de abril de 2008, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció el lanzamiento de una campaña informativa para reforzar el objetivo de vencer a la enfermedad en el continente africano antes del final de 2010. Entre las herramientas para lograrlo, puso de manifiesto la importancia de mejorar la formación de personal médico en los países afectados e impulsar la investigación.

Las cuatro instituciones galardonadas cuentan, entre sus objetivos estratégicos, con la investigación biomédica, la capacitación del personal local, la atención sanitaria y el refuerzo institucional, como herramientas para romper la relación entre enfermedad y pobreza, contribuyendo al desarrollo de la salud pública nacional e internacional.

PARABENS para estos cuatro centros, que luchan cada día por encontrar una vacuna efectiva contra la malaria.

Ifakara Health Research and Development Centre (Tanzania)
Director: Hassan Mshinda
http://www.ihrdc.or.tz/

The Malaria Research and Training Centre (Mali)
Director: Ogobara Doumbo
http://obtoure.africa-web.org/

Kintampo Health Research Centre (Ghana)
Director: Seth Owusu-Agyei
http://www.ghana-khrc.org/

Centro de Investigaçao em Saúde de Manhiça (Mozambique)
Directores: Pedro Alonso y Clara Menéndez
http://www.manhica.org/


Fuente de Información: FUNDACIÓN PRÍNCIPE DE ASTURIAS / CISM MOZAMBIQUE
Fotos: OTC MOZAMBIQUE



domingo, 18 de mayo de 2008

18 de mayo: Día de Manhiça

Manhiça está de fiesta, Manhiça está de celebración.
Hoy, 18 de mayo se celebraron los 51 años del municipio. La verdad es que si me preguntan cómo fueron las fiestas... puedo decir que como cualquier fiesta de muncipio española pero a la moçambicana claro.
Los compañeros periodistas que estaban cubriendo el evento me comentaban que el año pasado, en la celebración de los 50 años del municipio fue mucha más gente. "Claro, era un sábado y los 50 son los 50" respondía otro compañero.
En fin, que dejando a un lado la política, los discursos y las fotos oficiales, la gente de Manhiça celebró su día. Niños, jóvenes, mamanas, viejos soldados, jóvenes rastafaris, familias... disfrutaron felices de esta celebración. Me encanta ver cuando la gente es feliz, aunque sea por un día. El día a día es difícil para muchos, es una lucha y los pequeños momentos de felicidad son los que hay que aprovechar, por pequeños que sean.







Me encantó encontrame a algunos de las mamanas y chefes de bairo que conocí cuando fui por primera vez a esta localidad. Todavía me acuerdo de lo que me impactó. Recuerdo que yo llevaba un par de semanas en Moçambique y de un día para otro me vi en Manhiça rodeada de desconocidos (algunos de los cuales no hablaban portugués) hablando sobre "Planeamiento Urbano".
Pensaba que ya no se acordaban de mí, pero nada más lejos de la realidad.
"Lixile mama", me decían algunas de las mamanas moçambicanas.
Definitivamente, quiero quedarme con la imagen de la sonrisa y la felicidad de toda la gente con la que he compartido este día. Yo como siempre, positiva.


jueves, 31 de enero de 2008

Campaña de agua en Manhiça

Una parte de mi trabajo aquí en Maputo es la de "crear" y "diseñar", algo que adoro porque doy rienda suelta a mi creatividad y tengo la oportunidad de sacar a luz todo lo que llevo dentro.
Hace una semana, la coordinadora del área de Municipios de la oficina me preguntó si podría echarles un cable en una campaña sobre "agua" que iban a lanzar en el pequeño municipio de Manhiça. No lo dudé y le dije que sí. Como siempre yo en mi línea de aceptar cualquier reto y "lanzarme a la piscina" como se dice sin dudarlo... Es irónico en pensar en "agua " en un país como este. Moçambique es un país del tamaño de Portugal, España y Francia juntas... el norte no tiene nada que ver con el sur. La variedad de dialectos y etnias enriquecen de forma extraordinaria la cultura del país. Y lo que acontece en el este no pasa en el oeste, lo que se vive en el norte no se vive en el sur... y un claro ejemplo son las lluvias. Estamos oficialmente en época de lluvias y aunque en Maputo lo notamos creo que no es comparable (esto ya lo he escrito en otra ocasión en este blog) con la zona centro-norte del país.
El caso es que a pesar de que puede parecer que estamos "sobrados de agua" (por decirlo de alguna manera) yo además de estar trabajando en el tema de las inundaciones entre otras muchas cosas acepté el reto de la "Campaña de agua" para Manhiça.

¿Recordais la entrada del blog que escribí en Noviembre sobre los "Líderes y Chefes de Barrio en Manhiça? pues era volver otra vez allí. Efectivamente, ese pequeño pueblo a una hora de Maputo, casi en el medio de la nada y con una gente tremendamente auténtica que me impactó y de los que guardo el mejor recuerdo.

Hoy gracias al trabajo de muchos años han conseguido tener una infraestructura adecuada para canalizar el agua. Esto significa que el agua para la población de Manhiça ha mejorado y por fín es accesible para todos.

¿Y en qué consiste esta campaña? bueno, tiene dos objetivos principales: el primero concienciar a la gente sobre la importancia del agua. Aquí como en cualquier lugar del mundo es un bien preciado y visto como están las cosas aquí tiene un valor y respeto profundo. Y segundo el de informar a la gente que también debe de pagar (más que nada por el tema de mantener las infraestructuras e instalaciones como es lógico) para poder continuar con el servicio que se está dando.

Estuve varios días pensando qué podía diseñar, que fuera sencillo y claro y sobre todo que lo entendiera la gente. Trabajé en varias ideas que presenté a la coordinadora de municipios. Lo que más me llamó la atención fue que los "diseños" más currados quedaron descartados desde el principio... me olvidé "de mirar y pensar con ojos de aquí y no con mi mente de allá".

Lo principal era o mejor dicho es el de sensibilizar y concienciar a la gente del municipio para que pague el agua que consume. Lo de pagar, pues tiene su lógica ya que hay que mantener lo que se ha hecho por el beneficio de todos. La gente a la que va dirigida es la gente del pueblo llano, claramente y sin rodeos. Mucha gente no habla portugués y algunos ni siquiera saben leer. Así que y tenía que hacer algo muy visual, directo, claro y sobre todo SENCILLO...
Así que después de varias diseños y una "encuesta" hecha en la oficinia se decidirían los carteles oficiales para esta campaña.
Absolutamente todo el mundo participió y dio su opinión en la selección. Mis compañeros de trabajo y los espontáneos que aparecían por la oficina estaba evaluando mi trabajo y dando suopinión sobre su cartel favorito. Me sentía como en uno de esos concursos en los que el "gran jurado" debe de dar su veredicto...
Yo aguardaba nerviosa. Porque para mí era un reto que había aceptado. Quería estar a la altura y no decepcionar a la gente ni a mí misma. Sobre todo, no quería fallar ni traicionar la confianza puesta en mí por parte de la coordinadora de municipios. Y por lo menos para mí eso es una gran responsabilidad.

Ahora echando la vista atrás recuerdo esas semanas de nervios (porque no sólo tenía lo de la "Campaña de agua" sino que tenía y aún tengo mil cosas más entre manos). Casi no podía dormir y además con lo del esguince, los cambios vividos, la preparación de mi cumpleaños...
Es aquí donde sé que debo desconectar al máximo cuando salgo del trabajar. Son demasiadas emociones, responsabilidades, retos y situaciones que sino sé canalizar bien pues me pueden provocar los "siete males". Por eso mi "cultura del positivismo" que me ayuda a seguir para adelante y ver todo de forma diferente.

El caso es que de todo el trabajo que presenté, sólo tres carteles fueron los elegidos. Eran los más sencillos, los más básicos... no podía creerlo . Y mira que me lo había currado. Pero lo importante aquí no era lo que "a mí me gustara" o "creyera que era lo adecuado"... lo importante aquí era que a la gente le llamara la atención el "cartel X" y entendiera perfectamente el mensaje: informativo y educativo sin duda. Y esta es la parte que más me gusta. Esta parte educativa que permite que cada persona pueda poner su granito de arena. La educación es la base para que cualquier persona, comunidad o sociedad mejore.
En la educación está la clave de muchos males que azotan este mundo tan maravilloso en tantas ocasiones y tan abominable en otras. Quizás los resultados no se pueden ver de inmediato... pero ya hay una semilla sembrada... y los resultados sí que se pueden ver en un futuro. Qué le voy a hacer... yo tengo esperanza y soy una soñadora. Y sip, sueño que todo lo que se hace aquí tenga unos resultados positivos a largo plazo. Y de verdad lo deseo, lo visualizo y confío en ello.

En fin, que el caso es que ahora toda Manhiça tiene mis cartelitos...nunca lo hubiera imaginado... y creo que voy a tener que hacer más... ¡me encanta mi trabajo!
Tantos nervios y estrés han valido la pena... estoy tan feliz que no quepo en mí misma.

lunes, 22 de octubre de 2007

Con los líderes y Chefes de Barrio en Manhiça

Son las seis de la mañana y la alarma de mi móvil no deja de sonar. A las siete salimos con el chofer hacia el municipio de Manhiça, una pequeña localidad a 80 km de la capital.

A las ocho de la mañana han sido convocados todos los líderes y Chefes de Barrio de Manhiça. la AECI en Mozambique y el MICOA (Ministerio para la Coordiación Ambiental) han organizando unos cursos de “Planeamiento Urbano”. La verdad es que no tengo ni idea de qué va a tratar el curso, qué tipo de gente irá y si me voy a enterar de algo… Es mi primera salida oficial a terreno y me siento como cuando estaba en el colegio y tenía que presentarme a un examen. Esa sensación en el estómago entre nervios y vacío… el día anterior la Coordinadora de Municipios me pasa un e-mail con unas líneas sobre qué va a tratar el curso… pero como me dice ella al final de su correo: “Mejor que lo veas tú… ya me entenderás…”. Amparo, mi compañera de piso viene también. Ella lleva uno de los proyectos en esta zona y debe asistir.


Las siete menos un minuto, y nuestro chofer, Joao Paulo (Jean Paul como le llamo yo) nos espera en el parking del Predio de la Cooperaçao (el edificio donde vivimos). Subimos rápidamente al coche y cogemos carretera rumbo a Manhiça.


Las afueras de Maputo están llenas de chabolas, no hay calles propiamente dichos y las mañanas son un hervidero de gente. Los niños están en la calle, juegan con viejos neumáticos de coche o con latas de coca-cola. Los más mayores que no sobrepasan los ocho años cuidan de los pequeños. Algunas niñas, llevan en sus pequeñas capulanas a la espalda a los más pequeños. Bebitos de no más de un año duermen, mientras sus cuidadoras juegan con piedras con un trozo de tela a modo de muñecas. Esos son sus juguetes y no van al colegio. Pero lo que veo no es una excepción, o algo típico de esa zona… desgraciadamente es lo normal y lo común en este país.


Respiro hondo (nunca pensé que las famosas respiraciones yóguicas de las que siempre me reía cuando iba a clase de yoga me fueran a servir tanto…) y sigo mirando a través del cristal. De fondo escuchamos la radio y Jean Paul me va explicando los lugares por los que vamos pasando. Yo sigo observando por la ventana.


Cuando dejamos atrás la capital lo único que hay a nuestro alrededor es campo. Carretera, tierra y algún que otro pueblecito. Al cabo de una hora por fín llegamos a Manhiça. La entrada al pueblo está asfaltada, me sorprende y Amparo me dice que sólo está asfaltada la calle principal. El resto de las calles son tierra. Cogemos una de estas calles y nos dirigimos al Conselhio Municipal (el Ayuntamiento) y allí unas cuarenta personas esperan en la puerta principal.

No tenía ni idea que hubiera tanta gente y cuando bajamos del coche todo el mundo nos mira. Sólo hay seis mujeres en este grupo de gente. El resto son hombres, jóvenes y mayores a la espera del comienzo del curso. Una de estas mujeres, una típica Mama Africana me mira y me sonríe. Saco mi cámara y le hago una foto a ella y a las dos mamas que están sentadas al lado.


Amparo entra en la sala donde va a tener lugar el curso y yo me quedo fuera observando, haciendo algunas fotos de la gente y charlando con los colegas de la Televisión Moçambicana que van a cubrir la inauguración de los cursos.


Como siempre… no empezamos a la hora…y hasta las nueve y cuarto no llegan los representantes para dar comienzo a la formación.


Y allí estoy yo, sentada, entre los líderes y Chefes de Barrio pendiente del traductor… porque la mayoría de los asistentes que están en la sala no hablan portugués, hablan un dialecto llamado rongó. Así que imaginaros, del rongó al portugués y del portugués al rongó. Cuando la gente se empieza a dormir (porque la charla es un poco pesada) el traductor, un abuelete muy simpático que me recuerda a Billy Cosby se pone a cantar o a aplaudir. Si, de repente en medio de la charla, hace una pausa, dice unas palabras en rongó y se pone a cantar y todos le siguen. Parece que esta es una manera para que la gente preste atención.


La piel se me pone de gallina y saco la cámara y grabo un mini video. Es algo surrealista, no sólo por el entorno, ni por la gente, ni por los contenidos (lo que se les está enseñando es como organizar las aldeas o pueblos, la estructura que deben de seguir cuando construyen sus casas, la importancia de respetar el espacio, el no edificar en medio de una vía de tren o cerca de una torre eléctrica o la importancia de crear una zona de letrinas lejos del área donde cocine la comunidad… cosas obvias para nosotros pero que para ellos es una novedad) sino por el hecho de que estoy asistiendo en un pueblo perdido al otro lado del mundo a un curso de “urbanismo”.


Cuando llega la hora de comer, nos vamos todo el grupo a una especie de “restaurante” de la calle principal. Coca-cola, arroz blanco y pollo es lo que nos tiene preparado. Nos sentamos en dos filas de mesas y es genial el poder compartir con todos ellos. Es gracioso ver cómo nos comunicamos, yo en mi portuñol, y ellos en rongó. Nos reimos y compartimos la comida, para mi es un honor.


A la vuelta nos dividen en grupos… ahora hay que trabajar en grupo y discutir y sacar las conclusiones comunes de lo que “hemos aprendido” por la mañana. Me uno al grupo de la mama africana, que me sonrió por la mañana. Ella es una mujer robusta, con gafas, pelo blanco y unas manos grandes y curtidas…esas manos seguro que si hablaran podrían contar muchas historias de campo. Viste con una capulana como falda y una camisa con una especie de pin con la bandera moçambicana. Debajo del pin, su cargo: Lider de mujeres del municipio de Manhiça. Durante la puesta en común es la que más habla, la veo muy comprometida con su comunidad y preocupada por aplicar los conocimientos y la información que nos han trasmitido. Me encanta…además trata de hablar en portugués para que entienda lo que dice.


La verdad es que para mí es toda una experiencia, yo también participo en el debate. Todos me escuchan atentamente y “escriben” (los que saben) mis observaciones. La mama africana me vuelve a sonreir.


El tiempo pasa y llega la hora de la puesta en común. Otro canto y más palmas. Parece que hemos acabado. Abraços, saludos y más fotos. Ellos, se suben a la parte trasera de un camión y yo me voy en busca de Jean Paul.



Khanimambo (gracias en rongó y changana)





Periodista aventurera en tierras africanas

Periodista aventurera en tierras africanas

"Yo soy una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino"

"Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza".
Lord Alfred Tennyson, Poeta Inglés ( 1809 - 1892)

NUCLEO DE ARTE: http://www.africaserver.nl/nucleo/port/inde

NUCLEO DE ARTE: http://www.africaserver.nl/nucleo/port/inde
Maputo, Moçambique
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Con que personajes me estoy encontrando...

Hay dos tipos de viajeros:
Los que van huyendo de algo y los que van buscando algo (sin contar los 'flipados de la vida' claro... esos sí que son unos personajes).
En este viaje me estoy encontrado con todo tipo de gente. Viajar de mochila sola es mucho mas divertido de lo que esperaba.


[Mi viaje en Mozambique
esta siendo toda una experiencia]

Mi viaje en Mozambique y Malawi... lo mejor de viajar por estas tierras lindas

  • Los desconocidos que se convierten en grandes amigos... encontrar gente con las mismas inquietudes y forma de ver la vida en los lugares menos esperados
  • Caminar, caminar, caminar por cualquier rincon de la ciudad o aldea por la que paso
  • Desayunar el musli casero del backpackers en BT
  • Conocer el proyecto de PAMET (Paper Making Education Trust) y charlar y reirme con las mujeres que forman parte de PAMET (www.pamet.org.mw)
  • Ir con mi vestido de capulana tanzaniana y encontrarme en una estacion de chapas a una mujer que lleva puesta la misma capulana!!!
  • Las noches de guitarra y cerveza entre maluies, indios, sudafricanos, cubanos, canadienses y libaneses.
  • Aprender chichewa (lengua de Malawi) en una gasolinera perdida en Luchenza mienstras espero a que me vengan a 'ayudar' desde Blantyre
  • La lluvia en Malawi
  • El sonido de los arboles de Mulanje
  • Las libelulas al atardecer desde el Monte Mulanje
  • Despertarme con el canto del gallo y los pajaros (no necesito despertadOr!)
  • Llorar de felicidad cada vez que la vida me regala un momento nuevo...
  • Entrar en un templo hinduista y charlar con los sacerdotes indios en el centro de la ciudad
  • Comer injera y doro wet... sentirme por unas horas en mi querida Ethiopia (saudades, saudades...!)
  • Encontrar un restaurante de comida ETIOPE en Blantyre... y hablar amarico con el duenho!!!!!!!!!!
  • Llegar hasta Blantyre (Malawi) en un chapa rodeada de sacos de maiz y hormigas voladoras
  • Llegar a la frontera con Malawi y cruzarla a pie bajo la lluvia
  • El viaje en camioneta por una carretera perdida de Gurue a Milange
  • Montar en el camion verde del Senhor Sacoor
  • Charlar con el Senhor Muana Sacoor
  • Relajarme en la cima de la cascada con el sonido del agua que corre...
  • Los caracoles de los caminos de tierra
  • El olor a lluvia entre bosques de bambu y eucalipto
  • Encontrar unas cascadas espectaculares despues de 3 horas de caminata de subida en una montanha (15km a pie!)
  • Conocer el proyecto del padre Ilario (PARABENS...!!!)
  • Perderme entre las plantaciones de te
  • Las montanhas de Gurue
  • Los pajaros a la entrada de Limoe
  • Reirme con los 'mocambico-cubanos' de Gurue
  • La llegada a Mutali
  • Encontrar y comer uvas en la mitad del mato
  • Disfrutar del espectacular paisaje de montanhas en Niassa
  • El viaje en tren de Nampula a Mutuali
  • Descansar en la 'estera-cama' de Mahari
  • Los chicles 'made in brazil'
  • Escuchar a Luck Dub en Caia
  • Sentir la brisa rozar mi cara a través de la pequeña ventana de machibombo
  • Pasear por la noche en la Isla bajo un manto de estrellas
  • Perseguir cangrejos por la playa
  • Descubrir playas paradisiacas
  • Navegar en dhow
  • Descubrir los rincones más insospechados de la Isla de Mozambique
  • Beber un buen vaso de zumo de mango helado
  • Dibujar 'caritas felices' en las yemas de los dedos de los crios con los que me encuentro
  • La hospitalidad de la gente (en todas partes...!!!)
  • compartir lo que tengo con mis 'compañeros de viaje' espontáneos
  • Escribir cuando se puede en el chapa en mi libreta de 3 meticais
  • Caminar entre manglares
  • Escuchar la selección de los 'greatest hits' de la música marrabenta compartiendo chapa con 32 personas más (sip, 33 personas en total embutidas como sardinas en un chapa de Maxixe a Inchopte)
  • Encontrarme con caras conocidas en los lugares más insospechadas (Helder, Valoy, Bavazana...que bom a gente curtio na praia!!!)
  • Los consejos de Gerald y 'Big F****Andy'
  • La amabilidad y hospitalidad de los moçambicanos con los que me voy encontrando (Obrigada Sr.Miguel, Augosto, Emilio, Mama Maria, Edilson....)
  • La brisa que entra por la pequeña ventana en el Nampula Express de Quelimane a Nampula
  • Cuando alguno de los pequeños que viajan en el chapa me tocan y acarician la cabeza
  • Beber 'savana' helada en la playa
  • Las serenatas en inglés, italiando, español, alemán y portugués del viejo João en la Mercado Central de Inhambane
  • Comer 'barracuda peixe' en el mercado del pueblo
  • Conocer gente... viajeros aventureros con mil experiencias que enriquecen mi mundo
  • Conversaciones sobre la vida alrededor de una hoguera en la playa con desconocidos que dejan de serlo
  • Charlar con las mamas, los pescadores, los niños de cada pueblo por el que paso
  • Un baño a media noche en el Océano Indico bajo un cielo estrellado
  • Caminar descalza