El viernes por la tarde estuve en el Centro Cultural Franco Moçambicano porque proyectaban la película "Madame Brouette" del realizador senegalés Moussa Sene Absa. Un multifacético artista, pintor, escritor, músico que dirige y escribe sin dificultad tanto en teatro como en cine. El tema central de todas sus obras es la mujer africana y siempre que estoy con él, el tiempo parece que se detuviera. Los minutos vuelan, los segundos corren y las horas pasan y acabamos despidiéndonos siempre con un "we'll finish next time". Moussa está en Moçambique por trabajo, un nuevo proyecto, una nueva película sobre las mujeres y el SIDA. Un documental ambicioso e interesante de la que indirectamente estoy siendo testigo.
Esta ciudad es para muchos una ciudad de “paso”. Ahora que comienza “el verano europeo y el invierno africano” Maputo se ha convertido en un ir y venir de gente. Gente que llega a la ciudad por una semana, por un mes, quizás dos o simplemente gente que está de paso. Moussa es un ejemplo de ello. En una semana se puede conocer gente de todo tipo: el viajero experimentado, el viajero novato, hippies radicales, hippies pasotas, no pueden faltar los voluntarios de todo tipo (el “super voluntario”, el que se cree “el salvador del mundo”, el voluntario que viene a trabajar y el voluntario que viene de vacaciones), consultores que vienen por trabajo y demás “personajillos” que como todos los años por estas fechas llegan a la ciudad. Hay gente muy interesante y también hay gente que hubiera sido mejor no haber conocido.
La verdad es que es gracioso ver cómo comienzan las conversaciones. Cuatro son las preguntas que nunca faltan en las conversaciones: 1) ¿Quién eres?; 2) ¿De dónde vienes?; 3 ¿Qué haces aquí? Y 4) ¿Cuánto tiempo te vas a quedar?
Algunos de mis amigos "socializan" más o menos con la gente según al respuesta de la última pregunta. Efectivamente, el tiempo que la gente "se va a quedar aquí". Los que están de paso vienen y se van, pero los que se quedan...prefieren conocer gente que se vaya a estar más tiempo. Es natural querer estar con gente con la que puedes continuar una amistad, o por lo menos compartir los mil y un tipo de "momentos moçambicanos". La gente de paso, pues eso... simplemente está de paso.
Depende del momento, depende del lugar, depende del estado de ánimo "socializo más o menos". Mis amigos dicen que soy una "relaciones públicas". Es bueno, es malo... a veces puedo estar en un lugar en la que puedo conocer a toda la gente y sentirme sola... o por el contrario estar con poca gente y sentirme totalmente comunicativa. Pero este tipo de sentimiento creo que es universal. En Maputo o en Madrid todos tenemos nuestros momentos.
Maputo es un lugar especial... un lugar donde se conoce gente interesante. Independientemente de la respuesta a la "pregunta 4" a mí me encanta charlar y socializar con todo el mundo. Creo que la amistad se puede mantener con gente que conozcas de un día, un mes o diez años... si hay buen rollo, si hay ese "clic o esa química" y si realmente vale la pena y es de verdad creo que la amistad se puede continuar y mantener por mucho tiempo.
Gente interesante hay en todas partes... pero en esta ciudad que me ha adoptado no sé porqué pero el número de personas interesantes que se mezclan con los "personajillos de medio pelo" es reducido en algunos casos... o ¿será que nunca me había fijado?
El tiempo me está enseñando muchas cosas... entre ellas a valorar realmente a la gente interesante en Maputo. Por el momento, espero poder acabar las mil y una charlas que tengo pendientes con Moussa antes de que se vuelva a Senegal: We'll finish next time...